Anderson Hernández
Una de las razones por las que llama la atención estudiar el libro de los Hechos, es al considerar tres libros en la Biblia que tienen una conexión entre sí. Estos libros son Jueces, Rut y 1 Samuel.
El libro de Jueces termina diciéndonos que no había rey en Israel. Esto indica que había una falla en el liderazgo de la nación. El libro de Rut comienza diciendo que había una gran hambre en la tierra al afirmar que no había pan. El libro de 1 Samuel comienza diciendo que no había revelación en aquel tiempo de la historia de Israel. En resumen, no había rey, no había pan y no había revelación.
Esto quiere decir que había una circunstancia marcada que estaba afectado, no solamente materialmente al pueblo de Dios, sino también espiritualmente. Sin duda, había una afectación en el alma, el hecho de que no había rey. Esto frustraba a los ciudadanos de Israel. El hecho de que no había pan, afectaba a las familias de Israel. Leemos acerca del caso de Noemí con su familia quienes se fueron a los campos de Moab porque familiarmente estaban pasando por una tremenda necesidad. Al no haber revelación de Dios para Israel, esto afectaba a la nación, primordialmente de manera espiritual.
En estas circunstancias desfavorables y de desánimo nacional al haber carencias de todo tipo, había principalmente la necesidad de enseñar la Palabra de Dios y de recibir el Consejo de Dios para transmitirlo sabiamente. En esas circunstancias tan necesitadas, Dios usó a una joven llamada Rut y después usó a un joven llamado Samuel, para cambiar el rumbo de la nación y para guiarlos a acercarse a la Palabra del Señor.
Jóvenes en la actualidad deben considerar la necesidad que hay de que sean alimentados de la Palabra del Señor. Los demás debemos pensar en cómo los jovenes no deben ser menospreciados. Esto lo vemos claramente en lo que Dios hizo a través de Rut y Samuel, quienes fueron usados grandemente por Él. Los jóvenes de hoy deben ver cómo es que Dios quiere usarles. Deben considerar al comenzar la carrera cristiana y al iniciar a aprender la voluntad de Dios, que es muy importante conocer bien las Escrituras y los principios de la Biblia que nos guían como cristianos y como miembros de una congregación local.
Por esta razón es importante estudiar los Hechos de los apóstoles, al ver el inicio de la iglesia; analizar qué era lo que movía a los primeros cristianos; notar cómo trabajaron los primeros predicadores del evangelio; trazar cuál era el tema y el centro de lo que predicaban; y admirar el efecto que causó todo eso en aquella sociedad.
¿Por qué debemos estudiar los Hechos de los apóstoles?
I. Porque es un libro inspirado por Dios. Así como todos los 66 libros de la Biblia, los Hechos es un libro inspirado. Pablo afirmó en 2 Timoteo 3:16, “Toda la Escritura es inspirada por Dios”. Esto quiere decir que tenemos en nuestras manos un libro que contiene la voluntad de Dios. Cuando abrimos la Biblia, oímos la voz de Dios. Esto nos mueve a estudiar cada libro de nuestras Biblias. Esto nos motiva a estudiar particularmente este libro de los Hechos, porque no hay duda de que es un libro inspirado por el Espíritu Santo.
II. Porque es un libro importante. Es un libro con una importancia singular porque describe el comienzo de una nueva dispensación; el inicio de la iglesia del Señor; y el comienzo de las obras del Espíritu Santo en Su participación en cuanto a eso. Es importante también por la historia, por los hechos, por la herencia doctrinal y escritural que nosotros recibimos en nuestras manos a través de este libro. Podemos disfrutar la Palabra de Dios, pero también el hecho de que pertenecemos a una iglesia que se congrega únicamente al nombre del Señor Jesucristo, procurando obedecer las instrucciones que Dios dio a través de los apóstoles y a través de Su Palabra. Esta herencia que hemos recibido es una herencia espiritual que le costó a aquellos primeros cristianos y predicadores. A algunos de ellos les costó tener que morir y derramar su sangre por causa del evangelio.
Hay tres cosas en general que podemos de igual forma aprender de los Hechos de los apóstoles:
I. El principio de una nueva dispensación. Este principio está marcado por una gran comisión. El Señor Jesucristo antes de ascender al cielo, dijo: “Toda potestad me es dada en el cielo y en el tierra, por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones” (Mt. 28:18, 19). El Señor mostró toda Su autoridad y confirmó la gran comisión. Prometió estar con ellos hasta el fin del mundo. Aquellos primeros cristianos en el principio de la historia de iglesia, estaban con corazones marcados por una gran comisión. Mostraron tener una gran hambre por predicar la Palabra de Dios.
II. El progreso de la obra de Dios. Esto estuvo marcado por un gran crecimiento. La iglesia iba creciendo en cantidad y en calidad en cuanto a su adoración.
III. La predicación del evangelio. Esto se caracterizó por ser ser una actividad completamente cristocéntrica.
Inmerso en el libro es presentado una triple cultura, las cuales son:
I. La cultura judía, específicamente el contraste entre el judaísmo y lo que la predicación del evangelio estaba enseñando en una nueva dispensación.
II. La cultura romana.
III. La cultura griega.
En cuanto a los judíos, vemos en los Hechos su fe. En cuanto a los romanos, su fuerza por ser el imperio dominante. Y en cuanto a los griegos, su filosofía.
Hay otros tres aspectos dignos de notar en relación a este libro:
I. Hechos presenta una transición dispensacional. Hay cosas allí que son inusuales. Hubieron ciertas prácticas que fueron distintas en su tiempo, pero que siguen vigentes hasta el día de hoy.
II. Hechos muestra una transición doctrinal. Leemos en ese libro que los primeros cristianos perseveraron en la doctrina de los apóstoles. Recibieron un cumulo de enseñanza dado por Dios para que la iglesia creciera sobre el fundamento que es Cristo y sobre la doctrina de los apóstoles. Esto les ayudó grandemente a crecer para la gloria de Dios.
III. Hechos describe el trabajo destacado de los siervos de Dios. En este libro se destaca la labor de Pedro, al comienzo de los primeros capítulos; y la labor de Pablo, en los siguientes capítulos. No solo se destaca el trabajo realizado por ellos, sino también el servicio de una serie de personajes muy interesantes.
El Autor de los Hechos
El doctor Lucas escribió este libro y también el evangelio que lleva su nombre. Lo escribió como un tratado escritural a quien él llamó “excelentísimo Teófilo”.
En cuanto a Lucas, consideremos lo siguiente:
I. Sus credenciales
1. Era un hombre gentil. Esto se deduce por lo escrito por Pablo en Colosenses. Para él habrá sido un gran privilegio ser el único escritor gentil en toda la Biblia.
2. Era un hombre intelectual. Lo vemos en su vocabulario griego. En sus dos libros aparecen 300 palabras que únicamente aparecen en sus dos libros. Conocía muy bien el lenguaje griego. Dios usó eso para transmitir la historia de Cristo y la historia del comienzo de la iglesia.
3. Era un hombre investigador. Lucas da detalles históricos, cronológicos, numéricos, geográficos. Era un hombre que hacía una gran investigación. Esto da tranquilidad al considerar que el escrito de él que tenemos, no solo fue guiado por el Espíritu, sino que también fue un documento investigado de manera minuciosa por él.
2. Su compañerismo
No sabemos cuando fue salvado Lucas, pero él habrá conocido a Pablo y se embarcó en la misión que él tuvo en el segundo viaje misionero. Por eso cambia la gramática en los Hechos. Comienza hablando en la tercera persona, pero a partir del capítulo 16, cuando él se conectó con Pablo en Troas, cambió la narración para hablar en primera persona del plural. Dejó de hablar de “ellos” y comenzó a hablar de “nosotros”.
Desde ese entonces, Lucas se convirtió en compañero del apóstol Pablo. Sufrieron juntos naufragios, persecuciones y muchas otras cosas. En Filemón 24 Pablo mencionó a sus colaboradores y uno de ellos era Lucas.
Una mención particular de Pablo sobre Lucas es en 2 Timoteo 4:11 que es muy conmovedora. Pablo al decir sus últimas palabras antes de partir para estar con el Señor, al hablar su última defensa antes de ser sentenciado finalmente a la muerte, él dijo: “Solo Lucas está conmigo”. Lucas fue un compañero de verdad.
3. Su capacidad
Lucas era un médico de mucha capacidad. Pablo lo mencionó en Colosenses 4:14 al decir: “Lucas, el médico amado”. Seguramente, después de que Pablo era azotado, allí estaba Lucas para pasarle el bálsamo, para orar por él y para atenderle en sus necesidades y requerimientos. Lo hacía con amor. Buscaba con interés apoyar a Pablo en todo momento.
Le daba también medicina espiritual al decirle palabras de aliento. Le daba medicamento espiritual abrazando a Pablo al estar herido. Le daba medicina psicológica al hablarle y al consolarle.
Es de admirar que Lucas pareciera haber tenido cierta conexión con personas de influencia social. Pero es precioso notar que a pesar de sus influencias, como fue el caso de su amistad con Teófilo, algo que lo pudo haber catapultado socialmente y económicamente, pero él apartó esas cosas de él para enfocarse a servir al Señor. Sin duda él estaba cautivado por el ejemplo de Jesucristo, quien siendo en forma de Dios, no escatimó el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse, y el Señor se despojó a sí mismo tomando forma de siervo.
Lucas, el profesional, llegó a ser también un conservo del apóstol Pablo, sirviendo al Señor. Es bueno tener ejemplos como Lucas, el Señor Jesucristo principalmente y Pablo. Lucas estuvo dispuesto a dejarlo todo y a servir al Señor sin importar el costo. Escogió registrar lo que hacían los apóstoles, en específico el apóstol Pablo, para dejarnos una joya y una herencia que nosotros debemos apreciar.
Los jóvenes de hoy deberían ver el ejemplo de Lucas. No les debería importar su nivel económico o de educación. Deberían más bien escuchar el llamado de Dios para dejarlo todo por seguir al Señor.
El receptor de la Carta
Lucas escribió este segundo tratado a un hombre llamado Teofilo. En cuanto a él, hay por lo menos tres cosas que podemos notar.
I. Era un hombre de responsabilidad. El libro está dirigido a Teofilo. Lo vemos con una tremenda responsabilidad porque probablemente él tenía la jerarquía de un rey por el hecho de que Lucas lo llamó “excelentísimo”. Algunos lo comparan con Festo, Agripa o Herodes. Ellos también tuvieron una gran jerarquía en el imperio romano, aunque quizás no tanto como el Cesar.
II. Era un hombre renacido. En otras palabras, pareciera que Teofilo era recién convertido y que Lucas le escribió sobre la historia de Cristo y sobre el comienzo de la iglesia del Señor Jesucristo.
III. Era un hombre que llegó a ser el receptor de esta carta. El hecho de que él haya sido el receptor, el que recibió este tratado en el que Lucas le mencionó, no solamente le garantizaba poder guardar este escrito, sino que también tenía la posibilidad económica de reproducir el escrito. Es decir, el Espíritu Santo estaba moviendo a Lucas y a Teofilo para asegurar la continuidad de este libro inspirado por Dios.

One thought on “Introducción a los Hechos de los Apóstoles ”